Un Lugar con Historia Imprimir

El Valle de Bértiz desde sus albores hasta el siglo XIX

La primera referencia de propiedad del Señorío se remonta al año 1392. Su titular, Pedro Miguel Bértiz, fue nombrado Merino de las Montañas, juez de amplia jurisdicción, por el rey Carlos III el noble

Unos años después, en 1421, Pedro Miguel (conocido más comunmente como Micheto) de Bértiz acompañó a Carlos III como escudero interviniendo en una importante mediación con el fin de evitar la guerra. Como resultado de sus buenos oficios, Carlos III concedió el escudo que ha lucido hasta la actualidad que muestra una lamia o sirena.  

A Pedro Miguel sucedieron sus descendientes directos en la propiedad a través de generaciones: Miguel Pérez, Petri Sanz, Juan Peris, Alain y finalmente Martín de Bértiz, al final del siglo XVI. 

Durante todo este tiempo el "Señorío de Bértiz" ha sido durante la mayor parte de su larga historia una finca privada. Ello le ha mantenido al margen de una explotación intensa en contraste con su entorno más humanizado. Sólo al final, en coincidencia con la época en la que hubo un cambio de propietarios más frecuentes se dió lugar una explotación más desordenada del bosque y el valle. 


El Señorío continuó en manos de la antigua familia Bértiz hasta el siglo XIX, en que se sucedieron diversos propietarios entre los que destacan el marqués de Vessolla y los Oteiza, quienes finalmente vendieron la finca al matrimonio Ciga-Fernández.


Parque Natural Señorío de Bertiz
Dª Dorotea Fernandez y D. Pedro Ciga

D.Pedro de Ciga y DªDorotea Fernández, sus últimos propietarios

En 1898 la adquirieron Don Pedro Ciga y su esposa Dª Dorotea Fernandez.

Don Pedro Ciga, mandó reconstruir diversos elementos arquitectónicos y ornamentales: reconstruyó el antiguo palacio, construyó el puente de acceso actual y dió forma al Jardín, ampliando el antiguo Jardinzar, y dotándolo de fuentes, estanques, pérgolas y cenadores con claras influencias románticas y modernistas. También generó la pista de acceso al monte Aizkolegi en cuya cima construyó una segunda residencia hoy en desuso.

Pero además aplicó a todo el señorío de una gestión con objetivos de recuperación del bosque, que se había perdido por zonas, y de conservación de la naturaleza propia del valle. Fruto de esta labor podemos en la actualidad disfrutar de uno de los hayedos más espetaculares de toda la Península. 


La conversión en Parque Natural

En 1949 Don Pedro Ciga legó por testamento de puño y letra el Señorío a Navarra y en su nombre a la Diputación Foral, con la exigencia de conservarlo sin variar sus características naturales. En tal sentido debe entenderse su declaración como Parque Natural en 1984 por el Gobierno de Navarra a propuesta del Departamento de Agricultura, Ganadería y Montes. Éste Departamento fue el responsable de la gestión del Parque que actualmente recae en el Departamento de Medio Ambiente, Ordenación del Territorio y Vivienda