Un Bosque y sus Regatas Imprimir
Parque Natural Señorío de Bertiz
Parque de Bertiz, hayedo

Salvo en algunos períodos del siglo XIX la mayor parte del Señorío ha estado cubierto por los bosques típicos de la zona atlántica. El hayedo mixto ha sido el bosque predominante desde hace más de 3.000 años, que ha sobrevivido en Bértiz, constituyéndose en este lugar como una de las mejores muestras que se encuentran en Navarra.

La humedad que envuelve a los hayedos resbala por su superficie dando lugar a todo un surtido de regatas y pequeñas cascadas de aguas claras y cantarinas, que componen con el hayedo que las enmarca una estampa de inigualable belleza.

En estos bosques envueltos en niebla desde tiempos inmemoriales, que vertían las aguas al Río Bidasoa “camino hacia el mar”, es donde se dice que vivían las lamias o sirenas, protectoras del Valle, que adornan los escudos del Señorío y del propio Valle de Bertizarana.

Las lamias en sus distintas formas han estado tradicionalmente ligadas a bosques y ríos, recorriendo sus aguas corriente abajo y arriba, y cantando y peinándose con peine de oro, lo que parece que infundía respeto y temor. ¿Fue acaso su presencia en Bértiz la que generaba ese temor reverencial que preservó Bértiz durante años?. ¿Acaso fueron estos mismos espíritus, como se dice, los que inspiraron a Ciga las labores de recuperación y conservación del bosque de Bértiz? ¿Acaso eran los mismos que han seguido habitando lo más recóndito de Bértiz, y los que Ciga pretendía ver en la desembocadura del Bidasoa con el telescopio que instaló en Aizkolegi?

Si la protección del bosque de Bértiz y el río Bidasoa era el objetivo de las lamias, bien se puede decir que lo consiguieron, pues hoy el bosque tiene una amplitud aproximada de 2052 ha, y está cruzado por bellas regatas como Ayansoro y Suspiro. Pero en el mismo se pueden encontrar además  alisedas, zonas de robledal y algunas de las hayas trasmochas más bonitas y espectaculares de Europa. El bosque de Bértiz, testigo de los bosques inmemoriales atlánticos es hoy uno de los hayedos más espectaculares de Navarra y del Sur de Europa.