Bosques Imprimer
Una buena parte de los bosques de los feudos de los valles Cantábricos fueron aprovechados para crear pastos y zonas de cultivos y obtener madera, originándose el típico paisaje en mosaico característico de esta zona. Los bosques han sido y son siempre una fuente de recursos importantes para las poblaciones locales además de lugares de ocio y recreo para el resto.

Las distintas formaciones vegetales se distribuyen en función de la altitud. Los pastizales ocupan rasos supra-forestales y laderas de montañas alternando con brezales y helechales, siendo utilizados por ovejas lachas, caballos y vacas en régimen extensivo.

El marojo se presenta en la media ladera, sobre suelos arenosos y expuestos al sol, de gran sequedad, condiciones en las que no pueden vivir ni el haya, ni el roble común.

Por debajo de los pastizales, sobre todo tipo de suelos, pendientes y orientaciones, el paisaje queda tapizado por el hayedo. En algunos casos y donde el bosque ha desaparecido proliferan los brezales y helechales.

Los robledales de roble del país o pedunculado, se extienden por los fondos de valles y laderas medias y bajas. Con frecuencia éstos robledales han sido sustituidos por plantaciones de roble americano, castaño y pino de Monterrey.

El intenso uso de las riberas en estos valles ha reducido la extensión de las alisedas y bosques de ribera en general, que en la actualidad, quedan reducidos a escasos bosquetes o líneas aisladas de alisos en los márgenes de los cursos fluviales. En los ensanchamientos de los valles y sustituyendo al bosque de ribera se disponen las poblaciones y alrededor de ellas se han establecido cultivos y prados de siega, separados por setos y bosquetes que acompañan a los caseríos.

Las setas y las leñas son recursos naturales ligados al ambiente forestal de los valles Cantábricos, recursos que continúan explotándose como complemento a la economía rural.

La existencia de pinares, hayedos y robledales favorece el crecimiento de variadas setas y hongos. La recolección, practica tradicional, está hoy regulada por ordenanzas municipales y por la Ley Foral 13/1990, de Protección y desarrollo del patrimonio forestal de Navarra.

De las 3000 especies de setas y hongos que se calcula que hay en Navarra, un gran número son comestibles con diferente valor gastronómico y muchas de ellas aparecen en los Valles Cantábricos.

Parque Natural Señorío de Bertiz